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Salud y medicina

 

Historia de las drogas de síntesis

 

El éxtasis , una droga que se presenta en forma de pastillas o cápsulas que pretendidamente contienen MDMA (3,4-metilenedioximetanfetamina) o alguno de sus congéneres, es el fármaco ilícito de más éxito de todos los que han aparecido en Europa Occidental en la última década. No es, ni mucho menos, la droga ilegal más utilizada, pero sí aquella cuyo consumo ha aumentado más que ninguna otra en los años noventa.

 

Ese éxito no debe contemplarse aisladamente, sino como un cambio de tendencia en las constelaciones dominantes de policonsumo de drogas, y, por tanto, en las formas problemáticas de politoxicomanía o policonsumo intensivo que se han dado en el continente. En España, uno de los países europeos donde estos cambios han sido más radicales y dramáticos, dada, entre otras diferencias, su menor vinculación anterior con las redes de comercio y consumo regional, el triunfo del éxtasis debe comprenderse dentro de un cambio de ciclo, en una nueva época en la construcción social del problema de las drogas

Tres problemas se han masificado y han generado considerable alarma social, aunque en ningún caso crisis de drogas comparables a la causada por la heroinomanía:

1. La extensión entre los jóvenes de formas de uso excesivo de bebidas alcohólicas, caracterizadas por frecuentes intoxicaciones y unos cambios notables en las pautas y motivaciones de ingesta de alcohol respecto a generaciones anteriores.

2. La expansión e intensificación del uso de cocaína entre sectores de la población que desconocían previamente esa droga y que no usaban heroína.

3. La más reciente popularización de ciertas drogas de síntesis producidas en laboratorios clandestinos y entre las que destacan ciertos derivados anfetamínicos de anillo sustituido, como la MDMA o éxtasis y sus congéneres, que, además de efectos estimulantes, producen otros que podríamos considerar psicodélicos o de distorsión perceptiva.

Este estudio se centra en estos últimos compuestos y la expansión de su uso. Pero para comprender tal proceso es necesario situarlo en un contexto histórico preciso: el causado por la crisis de la heroína en la década anterior. La popularización de las pastillas de éxtasis se produce en un contexto social de profundo y casi unánime desprecio y rechazo a la heroína y a los yonquis .

Drogas de síntesis y la extensión del éxtasis

A mitad de los ochenta comienza a extenderse el uso de ciertos derivados anfetamínicos de sustitución, sobre todo la MDMA y sus congéneres o diversos preparados que se ingieren como tal. Esos preparados, que se presentan en forma de comprimidos y, en menor medida, de cápsulas, reciben diversos nombres entre los usuarios, el más popular el de éxtasis , pero también: pastillas , pastis y apirulas , y abren el camino a la popularización de una nueva categoría de drogas, producidas clandestinamente en laboratorios basándose en el inmenso poder creativo de la química moderna: las drogas de diseño o de síntesis.

¿Drogas de diseño o drogas te síntesis?

En este contexto de innovación química y prohibicionismo, sobre todo en Norteamérica, donde aparece el concepto de drogas de diseño , un concepto más sociopolítico que farmacológico. Se trataría de psicofármacos sintéticos producidos de forma clandestina, que semejan algunas de las drogas ilegales o ilícitas de amplio consumo, y que pueden generar amplia demanda.

Parece que el término designer drugs fue acuñado por Gary Henderson, un farmacéutico de la Universidad de California, en los años sesenta incorporando ese doble sentido: 1. Drogas que podían fabricarse en laboratorios clandestinos y que podían di señarse a la medida del consumidor para imitar los efectos de otras drogas cuyo tráfico era delito. 2. Drogas que, por su novedad estructural, no podían estar incorporadas en los estatutos legales, evitando así la persecución penal. Es decir, se trata de productos aún no registrados como ilegales que aprovechan el hueco legal que se derivaba de su novedad química.

Estas dos características, semejanza a drogas ampliamente demandadas y novedad estructural que permita el soslayo temporal de la prohibición, son los aspectos centrales de la popularización de este tipo de drogas. Por un lado, ofrecen materia para el creciente deseo de acceder a estados alterados o inusuales de conciencia y experiencia usando principios psicoactivos, que caracteriza a amplios sectores de la juventud occidental. Hay, por lo tanto, un proceso social de reformulación o redefinición cultural de estas sustancias que aún se acentúa más cuando se produce un uso masivo de ellas.

Pero no suele tratarse de drogas nuevas u originales, ni tampoco de drogas elaboradas o sintetizadas a la carta , o sea, diseñadas con un objetivo específico, sino sustancias preexistentes para las que en un cierto momento se trata de encontrar mercado satisfaciendo nuevas demandas o sustituyendo a psicofármacos controlados. Se trata más bien de drogas sintéticas o semisintéticas conocidas, que encuentran de pronto una cierta aceptación en el mercado y el consumo de psicotrópicos o, en términos de mercado, potenciales consumidores, y que pueden ser fabricadas industrialme te. Hablamos por eso de drogas de síntesis química y ése es el término que usaremos en este trabajo.

 

 

 

El caracter de esta página es solo informativo. De ningún modo reemplaza la consulta al médico especialista.


 


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